Lorena Pronsky, 2018. (221 págs.)
Prosa Poética-Literatura de autoexploración

¿Te has sentido roto o rota alguna vez?
Si es así, este libro probablemente resonará contigo. «Rota se camina igual» se convirtió rápidamente en un best seller, quizás porque, al final, a todos «se nos van cayendo pedazos, trozos de ilusiones» en algún momento de la vida.
Lorena Pronsky nos lleva a explorar las heridas que cargamos, aquellas que nos quiebran pero también nos transforman. Con un lenguaje íntimo y lleno de verdad, este libro nos invita a aceptar que, incluso rotos, seguimos caminando, porque el dolor no nos detiene: nos redefine.
Este libro explora, desde la perspectiva de la autora, un mundo escrito en primera persona. Presentado en forma de reflexiones profundas, íntimas y fragmentadas, su estilo evoca la cercanía y honestidad de una carta dirigida al lector o de un diario personal. Un diario de emociones y sentimientos que desnuda el alma.
Lorena Pronsky nos recuerda que «el dolor duele» y, a veces, es tanto que parece destruir el alma. Que no solo se desea que no duela, se desea dejar de sentir, rendirse de vivir.
La autora es clara: es imposible pedir «que no me duela». Eso no se vende en ningún kiosko. Su mensaje es directo y honesto: el dolor es una parte inevitable de la vida. Pero incluso en medio del sufrimiento, ofrece un consejo sabio y lleno de esperanza: «Busquen a esa persona que con humildad les diga: ‘Te va a doler, sí, pero yo te acompaño hasta que se calme un poco’».
Lorena Pronsky no busca maquillar el sufrimiento, sino enfrentarlo. Escribió para sanar, y, al hacerlo, cita a Pablo Neruda: «Escribí, escribí solo para no morirme».
De eso trata este libro: de escribir estando rota, para sanar. Porque, al final, «rota se camina igual».
Este libro no sigue una historia convencional, sino que está compuesto por reflexiones y sentimientos fragmentados de alguien que atraviesa un duelo. Cada fragmento se convierte en una expresión honesta y profunda de la autora, quien comparte sus reflexiones personales y su dolor a través de la escritura, una herramienta que muchos utilizamos para sanar.
El libro hace énfasis en relaciones clave como el amor de pareja, la amistad y la importancia de los psicólogos, algo especialmente significativo considerando que la autora es psicóloga. En uno de los capítulos, dedica un espacio muy bonito a su padre, mostrando el impacto profundo de las relaciones familiares en su proceso de sanación.
«Rota se camina igual» es un libro que sin duda puede resonar con muchas personas, especialmente aquellas que alguna vez nos hemos sentido rotas. Nos sarandea para mostrarnos que, aunque es difícil, «aprendés a integrar las heridas con el resto de los momentos maravillosos que te da la vida». Pero lo más importante: «hay que atreverse a definir lo que para cada uno es vivir». Por eso, repite una y otra vez la pregunta: ¿Qué quieres?.
Después de leer «Rota se camina igual», revisé mis notas para esta reseña y descubrí que había resaltado más de 80 fragmentos. Esto solo confirma cuánto resonó conmigo. Sin embargo, también me di cuenta de que esta conexión depende de la historia de cada uno, de las experiencias vividas y del dolor que cada quien lleva consigo.
Todos sentimos de manera diferente, y eso convierte a este libro en una experiencia única para cada lector. Más que ofrecer respuestas universales, «Rota se camina igual» es una invitación a «escuchar» la narración en primera persona de la autora, sus vivencias y sentimientos. Quizás no resonará con todos, pero para quienes sí lo haga, será un libro que ofrece consuelo y compañía en el camino de superar un duelo.
«Rota se camina igual» no es un libro para encontrar soluciones mágicas al dolor ni para evitarlo, sino para entender que el sufrimiento forma parte de la vida. Lorena Pronsky escribe con una honestidad que golpea, pero también consuela. A través de sus reflexiones, nos recuerda que aunque caminar rota duele, es posible avanzar, sanar y reconstruirse, aunque sea a pedazos.
Recomendación: recomiendo este libro a quienes estén atravesando un duelo o a aquellas personas que, con empatía, deseen «escuchar» en primera persona las emociones y reflexiones de alguien que vivió su propio duelo, escribió para sanar y lo compartió con la esperanza de que, tal vez, pueda ser útil para alguien más.
Algunos de los 80 fragmentos resaltados:
- Me fui de todos los lugares posibles, donde ya no me sentía parte del paisaje. Y me banqué estoicamente el coletazo de una soledad que me ardió dentro de las venas. Pero me fui igual.
- Hiciste lo que pudiste. Hicieron lo que pudieron.
- Repetís una y otra vez las huellas de un pasado doloroso que no van sanar por ser recordadas.Tenés que entender. Hay que seguir caminando. Así, como estás.
- La gente rota guarda pedazos de vida que necesita sanar. Necesitan abrazos que se acomoden como vendas, capaces de apretarles bien los cuerpos hasta que dejen de supurar. Tienen que dejar de supurar. Tienen que sanar.
- Las pérdidas, los desengaños, los desencuentros, los abandonos, las decepciones, los sueños frustrados y las promesas incumplidas duelen. Todo eso duele
- Por eso, vivir es la única tarea que debemos cumplir con el cuerpo y el alma.
- La gente que está herida aprendió a amar desde su propio vacío, usando a veces la fuerza que le queda solamente para no dejarte caer.
Datos del libro
- Título: Rota se camina igual
- Autora: Lorena Pronsky
- Editorial: Penguin Random House
- Año de publicación primera edición impresa: 2019
- Formato: Digital
- Páginas: 221
- Género: Reflexiones, autoayuda, narrativa íntima
- Idiomas de publicación: Español
Acerca de la autora:
Lorena Pronsky nació en Argentina en 1976. Es licenciada en psicología desde 2003, con una amplia experiencia en psicología clínica y en el tratamiento de adicciones. A lo largo de su carrera, ha utilizado la escritura como una herramienta de sanación y reflexión. Rota se camina igual es solo uno de los varios libros que ha publicado, entre los que se incluyen Cúrame, Despierta y No amarás, obras que continúan explorando temas de autoconocimiento, sanación y la complejidad de las emociones humanas.





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