En la última entrada, nuestra caminata nos llevó hasta la histórica Casa de Betsy Ross. Desde allí, retomamos la ruta por la 2nd Street en dirección a Market Street. Bastaron apenas tres minutos para llegar a un lugar que guarda siglos de historia y que sigue siendo un punto clave en el corazón de Filadelfia: Christ Church. Lo que en un principio parecía solo otra iglesia colonial, pronto se reveló como un espacio lleno de relatos que explican buena parte de la historia de la ciudad. Acompáñame a descubrirlo.
Recorrido Philadelphia a pie
C. Christ Church
Si te perdiste alguna parte del recorrido, puedes volver a caminar conmigo haciendo clic en el enlace.

La historia de Filadelfia está escrita en piedra, en ladrillo, en fe… y en contradicciones.
Allí estaba yo, de pie frente a una iglesia que fue, en sus orígenes, anglicana y que hoy es episcopal, construida en una ciudad fundada por cuáqueros. ¿Cómo encajaba eso?

Filadelfia fue fundada por William Penn, un cuáquero perseguido en Inglaterra que soñaba con una ciudad basada en la libertad religiosa. Su nombre lo dice todo: Philadelphia, que proviene del griego phílos (φίλος), que significa “amor” o “afecto”, y adelphós (ἀδελφός), que significa “hermano”. Es decir, “amor fraternal”.
Cuando leí sobre él, me encontré con un término que no conocía: “cuáquero”. No sabía que se trataba de una religión. William Penn fue parte de la Sociedad Religiosa de los Amigos, conocidos como los cuáqueros, un grupo cristiano protestante surgido en Inglaterra. Sus miembros creían en la igualdad radical entre las personas, rechazaban las jerarquías religiosas y sociales, y estaban convencidos de que no se necesitaban sacerdotes, templos ni rituales para conectarse con Dios. Estas ideas eran vistas como una amenaza. Los cuáqueros fueron perseguidos, encarcelados y marginados (🔗ver referencia).
En la Carta de la Colonia (Charter) que William Penn firmó con la corona británica, se incluyó un principio fundamental: la libertad religiosa. Este acuerdo permitió que distintas denominaciones cristianas pudieran establecerse libremente en la nueva ciudad. Una de las condiciones específicas fue permitir que los anglicanos —la iglesia oficial en Inglaterra— tuvieran su propio templo en Filadelfia (🔗ver referencia).
Después de la independencia de Estados Unidos, la Iglesia Anglicana en las colonias ya no podía tener al rey como su líder espiritual. Fue entonces cuando nació la Iglesia Episcopal (Episcopal Church), la rama estadounidense de la Iglesia Anglicana. Christ Church hizo esa transición: dejó de ser anglicana para convertirse en episcopal.
Datado en 1744, el edificio actual de Christ Church ha sido descrito como “nuestra mejor iglesia del periodo colonial estadounidense” y como una de las estructuras georgianas más destacadas de América. Su imponente torre —construida una década más tarde, en 1754— fue financiada gracias a una lotería organizada por Benjamin Franklin. El diseño estuvo a cargo de Robert Smith, uno de los primeros arquitectos reconocidos en América. Durante 56 años, esta torre fue la estructura más alta de Norteamérica (🔗ver referencia).

Esta iglesia también es un lugar de importancia histórica en la historia de la esclavitud y la abolición en Filadelfia. Un hombre llamado Absalom Jones (1746–1818) quien comenzó su vida como esclavo, logró liberarse a sí mismo y a su esposa, y fue ordenado sacerdote en esta misma parroquia, convirtiéndose en el primer sacerdote episcopal afroamericano (🔗ver referencia)..

Construida a lo largo de 17 largos años en estilo georgiano, Christ Church fue inspirada en las iglesias diseñadas por el arquitecto británico Christopher Wren (🔗ver referencia).

Su diseño es un ejemplo de simetría, tanto en planta como en elevación. Una de sus características más llamativas es la gran ventana palladiana de tres secciones: una central, arqueada y más alta, flanqueada por dos secciones rectangulares más pequeñas. Este tipo de ventana fue utilizado por primera vez a mediados del siglo XVI por el arquitecto italiano Andrea Palladio, en una renovación de iglesia en Vicenza, Italia (🔗ver referencia).

Una de las cosas que más me sorprendió de Filadelfia fue la sensación de tranquilidad y seguridad que sentía al recorrer sus calles, al visitar su ciudad histórica, al caminar por sus parques, al entrar en sus bibliotecas y museos. Era una sensación de libertad.
En esta ciudad encontré una diversidad que fluía como parte de un todo armónico. Viví el concepto de la universalidad de la libertad: esa idea profunda de que todas las personas deberían tener la posibilidad de ser, elegir, expresarse y vivir plenamente, simplemente por el hecho de ser humanas.
Una libertad que se manifiesta en el respeto, la acogida y la posibilidad de pertenecer sin condiciones.
Una libertad que abre puertas, que ofrece oportunidades. Que no pregunta de dónde vienes ni en quién crees, solo te permite estar.
Puedes visitar Christ Church por tu cuenta durante el recorrido, o, si deseas conocer más a fondo su historia, también ofrecen visitas guiadas. Te dejo el enlace por si te animas a visitarla: Christ Church Philadelphia




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